Líneas

* La política es el arte de servirse del pueblo haciéndole creer que se le sirve a él.

Semanario El Sol/Septiembre 26 de 2009


Alborotado el ‘cotarro’ político en Valledupar, gracias a las elecciones atípicas para escoger el nuevo Alcalde, los candidatos en su máximo fervor empiezan a predicar sus promesas que al final de la historia nos preguntamos, ¿será verdad tanta belleza? Pero bueno, esa incógnita nos acompaña desde muchos años, y como siempre el ‘totazo’ del incumplimiento.
Quizás el mal viene desde tiempos inmemoriales cuando en Roma se inventaron el cuento de la política, los señores en contienda electoral  se armaban de las peores mañas para alcanzar el poder: compra de conciencia, envenenamientos, asesinatos y todo tipo de barbarie.

11/08/2009

*Las líneas que leerán a continuación son una respuesta a la columna titulada ¿Caricatura mercenaria? de la autoría del señor Oscar Ariza Daza, publicada ayer en el diario EL PILÓN.

Observando y analizando el escrito del Señor Ariza, entendiendo que cuando a uno le tocan el cuñado y más aún estando metido en la torta como asesor de la gobernación pues es lógico, que uno se tiene que molestar, pero según el propio columnista cuando uno opina debe ser objetivo.

Valledupar, 17 de septiembre, (www.elpaisvallenato.com)

Nadie sabe de dónde salió, muchos políticos en Valledupar  que han sido lacerados por su pluma no lo conocen  personalmente y lo imaginan como un viejo más, de esos que andan por la vida  plasmando sus rencores y sus amarguras, o hasta  evidenciando su vertiente política en una caricatura.
Lo que no saben es que es casi un muchachito, que es  escurridizo -cuando  queda mal y sabe que me las debe-, que tiene buena  ‘pinta’, que es jocoso cuando dibuja la vida, que es zarcas sin querer joder  a nadie;  que a veces friega cuando está entre amigos, pero cuando no conoce al grupo, intenta pasar inadvertido.
El muchacho Safady,  que un día llegó de una región vecina dando pasitos  con mucho cuidado como los bebes cuando aprenden a caminar; ni se las trae, ni se les tira, ni se las pica, pese su gran talento.